Eugeni Muriel: Descubriendo su viaje musical, entre notas y acordes
“En este momento de mi vida estoy muy pensativo, hay mucha reflexión”
En un momento donde la música rápidamente se ve dispersa entre géneros y tendencias, Eugeni Muriel emerge como un faro de autenticidad. Con cada mirada, atrapa no solo la atención, sino también los corazones de quienes tienen el privilegio de escucharle. Su guitarra, como extensión de su ser, emite sonidos que resuenan en lo más profundo del alma. Es esta magia la que convierte sus actuaciones en experiencias memorables, donde cada acorde cuenta una historia única, tejida con pasión y dedicación.
Eugeni es un músico experimentado, cuyo estilo de interpretar se ha dejado sentir en imponentes escenarios no solo en España, sino también a nivel europeo. A lo largo de su trayectoria, ha cultivado un estilo inconfundible, marcado por una fusión de influencias que reflejan su esencia. Sin embargo, a pesar de su éxito y reconocimiento, hay algo que destaca aún más: su sencillez. En cada respuesta que compartió durante esta entrevista, se vislumbra una armonía innata. Habla de su arte con suma humildad; parece entender que la verdadera grandeza radica no solo en el talento, sino en la conexión genuina con el público.
Su relación tan íntima con la guitarra
“Bueno, hay que decir que la guitarra al final es, para mí, un medio porque en realidad me gustaría saber cantar y como no puedo hacerlo, pues al final lo que hago es acompañar a los artistas o las personas con las que trabajo, e intentar hacerlo de la mejor manera posible, como me gustaría que fuera hacia mí mismo “, expresa Eugeni.
Sin embargo, admite tener la “suerte” de trabajar con artistas profesionales y apasionados por lo que hacen. “La verdad es que tengo bastante suerte porque últimamente estoy trabajando con gente que, para mi forma de entender la música, son muy grandes profesionales y lo hacen súper bien. Cada uno con estilos muy diferentes. Así que últimamente parece que me dejo llevar un poco con las particularidades de cada una de estas personas para intentar ayudarles con la guitarra, hacerles como un colchón musical para que ellos se sientan cómodos a la hora de interpretar las canciones que hacemos”.
Lo que más apasiona a Eugeni Muriel
Los inicios de Eugeni en la música y por qué ese amor por la música clásica?
“Yo empecé tocando la guitarra sin conocimiento. Un grupo de chavales de 17 años que quieren hacer un poco de rock. Tocaba la guitarra, pero pues eso, sin saber absolutamente nada, cuatro acordes y cuatro cosas. Entonces, luego pensé, vale, esto me gusta mucho, voy a intentar aprender. Para entonces, no había muchas escuelas de guitarra eléctrica, entonces me fui a una escuela donde había un profesor de guitarra y solo había guitarra clásica. Y nada, comencé a descubrir cómo funcionaba la guitarra al 100%, a conocer la música, el lenguaje musical, las composiciones de diferentes épocas, todo siempre desde la música clásica, Y pues al final me dediqué de pleno a la música clásica. Fue una época en la que me dediqué solo a esto. Pero luego llegó otro momento de mi vida, a los 30 años o así, que me saturé un poco de este tipo de música y volví otra vez a la música pop, rock o soul, pero quise hacer mi propia música, ya había hecho canciones instrumentales, o sea, hago por ejemplo la música de grupos rock y tal, pero nunca había escrito letras, nunca. Y fue un momento en el que me veía preparado para poder escribir historias y tal, me quería poner a prueba con letras, una de ellas fue Anna Frank, con la banda Saraband.
Ahí me volqué totalmente en ese proyecto, o sea, salí de la música clásica y quise hacer un proyecto de música pop, escribí un montón de canciones, grabamos un par de discos, la verdad es que tengo un recuerdo muy especial de ese disco, porque ya me veía como maduro, de tener mucha experiencia. Ese disco lo presentamos a cuatro concursos a nivel nacional y quedamos finalistas en los cuatro, hicimos bastantes conciertos y bueno, me siento muy bien de seguir escuchando esas canciones”.
A Eugeni le gusta escribir canciones, pero… ¿cuando toca cantarlas?
“Es una cosa muy curiosa, porque resulta que me encanta escribir canciones y lo curioso es que cuando las estoy haciendo, tengo que ‘medio cantar’, ¿no? Pero algo cambia porque por algún motivo no es muy bonita la voz y no sé. Y te la quedas para ti”, cuenta entre risas. Aunque dice que canciones seguirá escribiendo porque aunque cante “poco desafinado”, lo importante es que “la música está en mi cabeza”.
Sobre su carrera musical: “En este momento de mi vida estoy muy pensativo, hay mucha reflexión”
“He tenido la suerte de vivir cosas muy bonitas, que algunas de las personas que me conocen, ni siquiera saben que las he podido vivir. Por ejemplo, con la música clásica, con un trío de guitarras, hicimos un par de giras por Inglaterra, era una cosa muy profesional. Y en los auditorios donde tocábamos, eran auditorios muy profesionales y daba un poco de miedo, de verdad, estar en una situación, bueno, pues eso, que era muy profesional y que te veían de esa manera. Pero por algún motivo, cosas que pasan en la vida vas dejando, por ejemplo, ese aspecto. Si lo hubiese seguido trabajando hasta hoy, pues quizás hubiese seguido en ese ámbito más profesional con el trío de guitarras haciendo conciertos por Europa o no sé, supongo, porque era un poco la idea, ¿no? Pero van pasando cosas en la vida, situaciones, se aparta, empiezas otro proyecto, pruebas, empiezas otro proyecto, pruebas, ¿no? Y me siento feliz de las cosas que he hecho en mi vida, pero sí que me ha faltado siempre un punto más de, vamos a decir, profesional. he echado de menos ese punto más profesional porque creo que tenía el material como para poder que eso fuera así”.
Lo que Eugeni echa de menos en su trayectoria musical
“Cuando era chaval, la gente iba más, iban todos más, mucho más centrados hacia un camino. Y ahora es como que cada uno quiere su camino de forma un poco individual. Entonces, es muy complicado juntar las energías de todas las personas para que eso vaya a otro lado. Sí que hacemos muchos conciertos, yo en mi caso, es que no paramos de tocar. Pero, claro, me gustaría que fuera en una línea un poquito más profesional, ¿no? Lo he hecho un poco de menos. De hecho, me gustaría vivir una temporada dedicándome solamente a tocar con mis canciones”.
“ No estaba en mi cabeza, no estábamos preparados, era demasiada sensación”
Sobre recuerdos en la música, que han dejado una huella imborrable en la vida de Eugeni, son esos escenarios a nivel europeo en los que ha tenido el privilegio de llevar su esencia musical y que hoy rememora con gratitud y satisfacción.
“Imagínate, he estado tocando en Oxford, en el mejor auditorio de Oxford, en el mejor auditorio de Cambridge, en el Summerfest de Cambridge. Ya empezar a decir eso es como palabras mayores. Entonces, experiencia tocando en directo en ese sentido he tenido unas cuantas y yo me sentí muy pequeñito. Pensaba, uy, ¿este no es el sitio donde yo tengo que estar? Pero bueno, se hizo y funcionó muy bien. Por ejemplo,en ese concierto en Oxford, terminamos ahí los tres súper jovencitos y pensaba, bueno, se ha acabado, venga, ahora nos vamos, ¿no? Y aún la gente nos pidió cuatro canciones más de pie, pegando patadas al suelo. No estaba en mi cabeza, no estábamos preparados, era demasiada sensación”.
Además, Eugeni destaca otras experiencias muy positivas como “el poder tocar en directo en sitios increíbles y que haya funcionado, estrenar espectáculos y muchas canciones que me han hecho sentir a mí y a otras personas muy bien”.
A qué artista desearía Eugeni acompañar en un escenario
“Bueno, a él no le hacía falta acompañamiento, porque se acompañaba solo, pero si yo estuviera en la banda de Freddie Mercury, seguramente… Yo creo que no podría vivir más”, dice entre risas. “ Imagínate tú estar tocándole ahí a Freddy Mercury en un concierto, con 100 mil personas. Sería algo muy loco ¿no?”, se pregunta.
Aunque, dice sentirse con mucha suerte de tener a su lado gente que hace cosas increíbles. “Por ejemplo: con Carlos y Sandra. Hay una comunión entre los tres. Las dos voces, con las armonías y con la música. Y te quedas así como, guay. Y eso es una pasada. El vivir ese tipo de cosas es… como músico, te digo, no hay dinero que pague esas sensaciones. No lo hay. O sea, somos muy afortunados de poder vivir eso”.
Con qué personaje famoso se pasaría una tarde de charlas y vino…
«Muchas veces pensé, como todos los que tocan la guitarra, todo el mundo deseaba, lógicamente, poder sentarse con Paco de Lucía. Porque ese señor era un… si hablo de la guitarra, era un genio. Y lo curioso es que él no sabía leer música. Entonces, claro, todo el mundo, lógicamente, seas flamenco o no seas flamenco, se preguntaba ¿cómo puede un señor, sin saber música, hacer esas barbaridades, esas obras de arte?».
Canciones de amor o de desamor, ¿qué se le da mejor a Eugeni Muriel?
“ A mí creo que las cosas tristes me invaden, la tristeza es una cosa sobre la que yo me siento más cómodo, porque para mí la tristeza es muy emocional. Por ejemplo, ahí en Cartas al Mar, en esa canción que es un despecho de alguien que se ha sentido engañado y tal, ahí recuerdo que estudié muy bien lo que quería decir para que se entendiera, que me sentía como un trapo usado al cien por ciento. Y la verdad es que Josefina, que es la cantante de Saraband, lo bordó porque le expliqué muy bien de qué iba, y canta con una rabia la segunda parte de la canción, y es que era como un grito. Y la verdad es que se siente muy guay”.
Y si no se dedicara a la música, ¿en qué faceta veríamos a Eugeni?
“Eso lo tengo claro, eso te lo puedo decir claro, fotografía, fotografía. Viajar y hacer fotografías y cantar, porque es la misma cosa. Para mí, cantar lo que estoy viendo y a través de una fotografía, es que a mí me despierta y me genera una cosa muy especial.
Aunque Eugeni nos confiesa que hubo momento en su vida en que “me dije a mí mismo: te has equivocado”
“En realidad, te digo que me dedicaría a la fotografía, pero en realidad tendría que ser el cine; más que la fotografía, el cine. Hubo un momento en mi vida en que pensé que me tendría que dedicar al cine, de hecho hice un cortometraje, estoy con el segundo que lo tengo ahí, a ver si lo acabo; el cine, porque en el cine está todo, en el cine está absolutamente todo, está la fotografía, está la música, está el texto, está el guión, y me dije a mí mismo, te has equivocado, tú no tendrías que estar haciendo música, lo que realmente deberías estar haciendo es justo cine, y no sé por qué realmente no sigo un poco en ese camino, porque sí que es ahí donde debería estar, porque como me gusta la fotografía, la música, el texto y tal, es ahí donde realmente está todo.
¿Estás contento ahora mismo donde estás?: “No, no me siento contento”
“ Esto es una cosa que me ha acompañado toda mi vida, siempre es un poco el querer lo que no tienes, y me siento contento de las cosas que he hecho a lo largo de mi vida, pero me ha faltado ese puntito un poco más de tomar decisiones para que todo fuera un punto un poco más profesional. Y respecto a si tendría que haber cambiado de la música al cine, pues tengo que sentirme afortunado de poder vivir haciendo música y formando a otras personas, y ganándome la vida justamente con eso, así que soy afortunado. Claro, totalmente. Pero soy muy inquieto, y es verdad que lo mismo que he experimentado con la música, me gustaría hacerlo con eso, que me llena tanto como podría ser el cine o la fotografía”.
Y es que su experiencia no se limita a actuar; también es un pilar en el campo de la formación musical. Eugeni no solo transmite su conocimiento; cultiva un espacio donde otros pueden florecer. Su compromiso por compartir lo aprendido enriquece a futuras generaciones, asegurando así que la música continúe evolucionando.
“Estar en una habitación enseñando a otras personas a tocar un instrumento, pues la verdad, es muy gratificante cuando el resultado, si los chavales o las personas que van contigo se superan y van aprendiendo a tocar cada vez más cualquier estilo. Un poco de musical, también, o de clásico, o lo que sea. Cuando ves el avance, es muy gratificante”, cuenta con ilusión.
Sobre proyectos en los que se encuentra trabajando
Eugeni, ¡no para! Actualmente se encuentra volcado trabajando con el trío Henka, donde le acompañan Carlos Copado y Sandra Tangerina. Este es un proyecto que creó para recoger algunas de sus canciones que tenía de todos los proyectos anteriores y volcarlos con ellos. La idea era hacerlo como una banda, o sea, hacer un formato, lo más pequeño posible; dos voces y él tocando la guitarra.
“Lo que está pasando es que nos están llamando mucho para hacer más conciertos, un poco así, en el que hacemos muchos covers y también algunas versiones muy especiales y esto a la gente le gusta mucho y nos está funcionado muy bien”. Cuenta Eugeni. Además, toca también con Marta Bossa, una talentosa cantante que está intentando abrirse camino en el mundo como solista.
Destaca también su proyecto “Quinteto” donde le acompañan Mia Fuentes (voz), Joaquín Peláez (violín), Jordi Porcar (bajo), Pere Costa (percusión) y la bailarina Ione Verdeny. Otra de sus creaciones es Blua Maro, un dúo de guitarra clásica junto con la mezzosoprano Anna Tobella. Aquí se fusionan dos estilos muy distintos donde logran crear una magia musical sinigual.
